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"That kid is making
me so angry!"

Este artículo fue publicado originalmente en el número de Julio-Agosto 2005 del periódico Children's Advocate, publicado por Action Alliance for Children.

Con Los Niños

¡Este niño me está haciendo enojar tanto!

Padres y expertos comparten consejos para padres sobre cómo manejar su enojo frente a sus hijos

Por Eve Pearlman

Traducción al castellano: Lucrecia Miranda

Todo el mundo sabe que no es fácil ser padre. Las demandas que implica el cuidar y guiar a los hijos pueden empujar a los padres a sus límites. Mientras que la cólera y la frustración en general forman parte del hecho de ser padre, algunas veces los adultos no están seguros de cómo manejar su cólera con sus hijos.

“Nadie grita cuando está feliz”, dice Lisa Pion-Berlin, presidenta de Padres Anónimos, una red nacional de grupos de ayuda para padres. “Hablamos con los padres sobre los sentimientos subyacentes que los conducen a actuar de maneras que no les agradan. Pienso que el enojo puede hacerle perder el control a cualquier persona y ser destructivo para los niños”.

Padres y expertos comparten consejos sobre formas en las que los padres pueden prevenir y controlar la cólera que sienten con sus hijos.

Toma cinco—o quince minutos

Esperanza Viñas, educadora de padres en el instituto California Parenting de Santa Rosa, recuerda haberle pedido a su hija que suba un pequeño colchón que estaba en el sótano. Se quedó estupefacta cuando su hija le dijo que no quería hacerlo, y que tampoco tenía obligación alguna de hacerlo. “Sentí que se me caía el estómago”, dice Viñas. “Pensaba que ‘cómo se atreve a faltarme así el respeto’ y ‘necesito enseñarle una lección’”.

Pero Viñas controló su mal genio y se dijo a sí misma que necesitaba tiempo para calmarse. “Les digo a los padres que se tomen cinco minutos”, dice. “Estaba tan enojada, que le dije a mi hija que necesitaba quince”.

Después de algunos minutos, su hija le dijo graciosamente que había movido el colchón. Pero para recalcar que contestarle no era algo aceptable, Viñas retiró a su hija la mitad de su paga. Viñas aconseja a los padres que consideren la edad y el carácter de los niños a la hora de decidir las consecuencias. Por ejemplo, la penitencia tiene que ser de “un minuto por cada año del niño”, dice —pero para su hija más pequeña, que es muy sensible, un período de tiempo mucho más corto ya es suficiente.

Mientras que muchos padres latinos se enfadan cuando sus niños les contestan, dice Viñas, “ayudo a los padres a ver que es una cosa buena que su hija diga lo que piensa; es aceptable discrepar, (si bien su hija) necesita ser guiada en cómo hacerlo”.

Cuando sea posible, mantenga la calma

Art Hernández trabaja duro para criar a su hijo sin los azotes y los gritos que él experimentó como niño. “A veces, cuando el niño está pataleando y poniendo cara de muy enojado”, dice Hernández, “intento bromear sobre aquello para hacer que la situación sea menos intensa”.

“Cuando limpiaba la casa y el bebé la ponía hecha un lío, o cuando limpiaba al bebé y se ensuciaba de nuevo me enojaba tanto”, recuerda Patty Enciso. Pero “ahora escojo mis batallas”, dice. “No voy a ofuscarme por tonterías”.

Los padres también pueden contar hasta diez o respirar hondo hasta que se sientan más tranquilos. Si eso no ayuda, pueden intentar salir a caminar o a correr, pegarle a una almohada, o saltar arriba y abajo. En caso de que los padres pierdan los estribos, pueden decirle al niño que han cometido un error y que la próxima vez intentarán calmarse primero.

Piense en la perspectiva del niño

Viñas se acuerda de Lisa (nombre ficticio), una tía de Sonoma que cuidaba de los niños de su hermana después de que ésta muriera. En una visita, cuenta Viñas, Lisa abruptamente apagó la TV; el niño que estaba mirando la tele se agarró una rabieta, ante lo cual Lisa también se enojó.

“Le pedí que imaginara que pasaría si alguien le apagara un programa que a ella le gustaba sin avisarle”, dice Viñas. Pensando en eso, Lisa entendió por qué el niño estaba tan molesto. “Intento poner a los padres en el mundo de sus hijos para que puedan entender qué es lo que está sintiendo el niño”. Viñas agrega que es importante advertir con tiempo a los niños sobre qué sucederá luego; por ejemplo, que la tele va a apagarse cuando termine el programa o cuando lleguen visitas.

Planifique con tiempo

“Las cosas a último momento”, dice Pion-Berlin, “en general no funcionan bien. Si puede hacer un plan antes de que se produzca el conflicto—tal como sentarse con su hijo y negociar cuándo hacer la tarea—puede eliminar la tensión del momento.”

Tómese tiempo para usted mismo

Enciso toma recreos regulares para descansar de los ajetreos y ruidos del hogar en su patio de atrás. “Los niños saben que es mi lugar para hacer una pausa”, dice. También escribe un diario buscando averiguar qué es lo que desata su ira. Los padres puden pedirle a un amigo o a un miembro de la familia que cuiden al niño cuando salen, o llamar a un amigo para descargarse. Asimismo, también han de asegurarse que el tener hambre o estar cansados no esté empeorando las cosas, o haciendo que el niño se comporte de forma que desate su ira.

Encuentre a alguien con quien hablar

“Cuando estaba tratando mal a mi hija me sentía tan mal”, recuerda Enciso. “Algunas veces no decimos nada porque tenemos miedo de que la gente nos juzgue. Pero necesitaba asegurarme de que mis hijos estuvieran protegidos, porque tenía miedo de que si no conseguía ayuda iba a hacerles daño. Y necesitaba mostrarle a mi familia que no han de maltratarse unos a otros”.

Enciso se unió al grupo de apoyo de Padres Anónimos cuando “tenía 19 años y no tenía ni idea de qué hacer con un bebé”, dice. En las reuniones compartía con otros cuál era la situación que estaba atravesando, y fue recibida con “afecto incondicional”.

Ahora Enciso dirige un grupo de apoyo de Padres Anónimos. Todavía recibe un enorme apoyo del grupo y ha aprendido a manejar sus emociones para ser “la mejor madre que puede ser”.

 

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Recursos

Organizaciones

  • Padres Anónimos: ofrece grupos de apoyo para padres sin cargo alguno, en inglés y español. Llame al 909-621-6184 para consultar sobre grupos locales, o diríjase al sitio www.parentsanonymous.org. En la Web de Padres Anónimos encontrará consejos sobre cómo lidiar con el comportamiento de los niños, en inglés y español. Vaya a www.parentsanonymous.org/pahtml/toolBox.html
  • Parental Stress Service: (un servicio de ayuda para padres estresados) ofrece una línea de 24 horas, apoyo temporal en el cuidado de niños, clases de apoyo sobre cómo ser padres, y ayuda psicológica. Llame al 510-893-9230, o diríjase al sitio web www.psshelps.org
  • California Parenting Institute: ofrece clases para padres, grupos de apoyo, visitas a domicilio, y una línea telefónica a través de la cual pedir consejo. Llame al 707-585-6108, o diríjase a www.calparents.org

Recursos en la Web

  • Get Your Angries Out (Exteriorice su Enojo), parte de Talk, Trust, and Feel Therapeutics (Hable, Confíe y Sienta), ofrece información para padres sobre cómo manejar su cólera. Vaya a www.angriesout.com

 

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